viernes, 5 de octubre de 2012

RUDOLF HESS 8 (color): "De los tres cautivos de Spandau sólo quedará Rudolf Hess, el lugarteniente de Hitler, la persona que había de sustituir al Führer en caso de incapacidad o fallecimiento. Un buen día del año 1941 aterrizó con su avión en Inglaterra. Allí fue hecho prisionero. Los turistas seguirán viendo el relevo de la guardia, como una «cosa» más que ver en Berlín. Mirarán la cárcel que se hizo para albergar a seiscientos presos y que sólo estará habitada por uno: el lugarteniente de Adolf Hitler."




EL ÚLTIMO PRISIONERO DE SPANDAU A CADENA PERPETUA

El proceso de Nuremberg, que sentó jurisprudencia en el campo del Derecho internacional, condenó en 1946 al Ministro de Armamento y Munición del Tercer Reich, Albert Speer, y a Baldur von Schirach, el Reichsjugendführer (Jefe de las Juventudes Hitlerianas del Reich), a 20 años de reclusión, y a Rudolf Hess, el lugarteniente de Hitler, a perpetuidad. Han transcurrido ya cuatro lustros; día tras día, mes tras mes y año tras año han ido pasando lentamente por la vida de estos tres hombres, que desde aquella época cumplen condena en la prisión de Spandau, la antigua cárcel de la gran Berlín.

Veinte años, día por día
Albert Speer, el Arquitecto alemán que llegó a desempeñar la difícil cartera de Armamento y Munición del Tercer Reich, fue el hombre que supo "enfrentarse con Adolf Hitler". En los últimos meses, cuando se avecinaba la gran derrota para Alemania, según la versión de Speer, el Führer quería dar la orden «Die Erde im Asche» (Tierra calcinada), es decir, la destrucción completa de fábricas, industrias, puentes y vías de comunicación férreas. Speer afirma haber contestado al dictador con estas frases: «Mein Führer, Deutschland endet nicht mit dem III Reich» (Mi Führer, Alemania no termina con el III Reich). Indudablemente esto debió servir de argumento y atenuante en el proceso de Nuremberg, y le valió la conmutación de la condena a perpetuidad. Hoy sale casi ciego y con sesenta y un años en sus espaldas. Lo mejor de su vida se ha perdido o se ha quedado en la celda número 5 que ha habitado durante veinte años consecutivos.

Baldur von Schirach es el más joven; actualmente cuenta con cincuenta y ocho años; tenía treinta y ocho cuando cruzó el rastrillo para dirigirse a la celda número uno. A este hombre de su confianza confió Adolf Hitler la educación de las juventudes. Aun siendo el más joven, es el más enfermo: ha sufrido dos operaciones en las piernas por insuficiencia circulatoria. Estos dos destacados elementos del régimen Nazi, saldrán el día 30 de septiembre al terminar de cumplir cada uno veinte años de condena.

Un anciano demente de 71 años
Por lo tanto, de los tres cautivos de Spandau sólo quedará Rudolf Hess, el lugarteniente de Hitler, la persona que había de sustituir al Führer en caso de incapacidad o fallecimiento. Un buen día del año 1941 aterrizó con su avión en Inglaterra. Allí fue hecho prisionero y sometido a cientos de interrogatorios. La conclusión de éstos fue determinar que se trataba de un demente. Permaneció en Inglaterra hasta el final de la guerra y fue entregado al final de ésta al tribunal de Nuremberg, donde fue juzgado y, en vista de los exámenes médicos, no se le condenó a la pena capital, sino a la de prisión a perpetuidad.

Es el más anciano: tiene en la actualidad 71 años y su salud es precaria. Las potencias occidentales no tienen inconveniente en que sea recluido en una casa de salud u hospital de dementes, pues la permanencia de este preso en Spandau supone al Estado alemán 400 000 marcos anuales. Pero los soviéticos se oponen. Veamos el porqué del caso.

Un sólo cautivo en la enorme prisión
En 1948 el acuerdo de Potsdam se resquebrajó al retirarse las fuerzas rojas del Berlín occidental. Rusia, desde esa fecha, sólo controla en el Berlín occidental dos puntos: el pasillo aéreo que conduce a la antigua capital y la cárcel de Spandau. Al perderse ésta, la Unión Soviética quedaría debilitada y esto es lo que no quieren los Comunistas. He aquí por qué Rudolf Hess, preso simbólico de una Alemania vencida, permanecerá en la prisión berlinesa, vigilado por un destacamento de cada ejército de ocupación: Francia, Inglaterra, Estados Unidos y la Unión Soviética.

Los turistas seguirán viendo el relevo de la guardia, como una «cosa» más que ver en Berlín. Mirarán la cárcel desde sus alambradas eléctricas que rodean esta mole de ladrillo rojo, que se hizo para albergar a seiscientos presos y que el 30 de septiembre sólo estará habitada por uno: el lugarteniente de Adolf Hitler. A Inglaterra le corresponde el turno este mes. Los soldados británicos verán salir por el rastrillo a dos cautivos, que hasta ese día habrán sido, con Hess, los presos más caros del mundo. Después se hará el relevo de la guardia para dar entrada a las fuerzas francesas.



José de Alfonso; de "Los Tres Cautivos de la Cárcel de Spandau", 25 de septiembre de 1966.








2 comentarios:

  1. Un pequeño comentario, Hess no aterrizó en Inglaterra sino en Escocia. El Rey se encontraba en casa del Duque de Hamilton a quien Hess había conocido en los juegos olímpicos y consideró factible la posibilidad de convencer al Duque de que le consiguiera una entrevista con el Rey pero antes de que esto sucediera Churchill fue avisado y ordenó que lo apresaran. Tampoco estoy muy seguro de que se le haya colocado como sucesor de Hitler, me parece que los que estuvieron siempre más capacitados fueron Doenitz y Goering. Pero esto último es simplemente una observación mía en base a conjeturas propias y algún vago recuerdo de algo que leí referente a eso, cierto es que no podría citar de dónde lo recuerdo.

    Algo que se podría decir de Rudolf Hess es que fue un personaje modélico en todos los aspectos, mientras estuvo en el Partido era incansable y dirigía con firmeza las SA; cuando pasaron a tomar el poder en Alemania su conducta no cambió en lo más mínimo y siempre se distinguió por su rectitud y hasta cierto aire de humildad pese a haber nacido en una familia acaudalada en una colonia británica de Egipto pero de sangre auténticamente alemana; en la guerra siempre intentó velar por la paz, igual que Hitler, en Europa y por eso hizo el vuelo a Escocia a espaldas de Hitler sabiendo que no se lo permitiría nunca; y, finalmente, como prisionero jamás dio problemas, mantenía su celda siempre en perfecto orden y no desobedecía las reglas, aun así lo asesinaron a los 93 años de edad porque si bien no daba problemas tampoco dejó nunca de ser un defensor del Nacionalsocialismo. El más fiel amigo de Hitler que en su vida cometió traición alguna contra él aun después de muerto.

    Un saludo Ana.

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  2. Hola ¿Qué tal?
    En efecto, el sr. Hess realizó su aterrizaje en Escocia y no en Inglaterra como bien se me ha hecho esta importante observación oportunamente, la cual agradezco sinceramente, porque de esta manera se definen aspectos importantes que no deben confundirse. Nuevamente gracias por tan acertada observación.

    Aclarando la cuestión, sólo diría que el artículo publicado es desde la perspectiva del señor José de Alfonso. Muchas veces para no distorsionar la fuente se respeta el artículo como tal y como el autor lo consideró.

    El error podría estribar en que como en muchos lugares sucede, la gente al hablar de cierto país perteneciente a la Gran Bretaña (como en el caso de Escocia), lo engloba como tal; a su vez, la bandera de la Gran Bretaña incorrectamente la designan como Inglaterra, sin tomar en cuenta que realmente representa a todas las naciones que la conforman.

    Espero seguir contando con sus comentarios que son para enriquecer a este espacio y siempre son bienvenidos.

    Un gran saludo Edgar.

    Ana V.

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