sábado, 27 de octubre de 2012

ADOLF HITLER 20 (color):" En cada vida humana, cada existencia perdida en esta lucha, asegurará la supervivencia de las generaciones del porvenir. Hasta donde me ha sido posible he tendido continuamente una mano de reconciliación al Mundo que nos rodea. El complot del Capitalismo Internacional y del Bolchevismo no es de ninguna manera una paradoja, sino un fenómeno natural. La Judería Internacional es el fermento de la descomposición de los Pueblos y de los Estados; lo fue en la antigüedad, lo sigue siendo hoy y lo será mientras los Pueblos no encuentren en sí mismos la fuerza necesaria para eliminar este microbio."




TODO LO REALIZADO DESDE 1933 DESAPARECE ANTE LA TAREA QUE SE PRESENTA HOY ANTE NOSOTROS

“Cuando en 1939, Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania sin motivo alguno, ambos países no se dieron cuenta de que había empezado la mayor lucha de la Historia, justamente en el momento en que el Reich había adquirido su mayor fuerza.

Todo desaparece en presencia de la extensión y de la grandeza de esta lucha gigantesca. En efecto, si la formidable avalancha procedente de Asia hubiese penetrado en Europa, el Mundo actual hubiera quedado destrozado de igual manera que aconteció en tiempos pasados ante el asalto de los hunos. El Continente más próspero y más floreciente de la Tierra se vería envuelto en el caos y su cultura sustituida por una barbarie inimaginable.

Por esta razón todo lo que se ha realizado desde 1933 en el terreno económico, cultural o político, desaparece a pesar de toda su grandeza, ante la tarea que se presenta hoy frente a nosotros. Si el Nacional-Socialismo no hubiera hecho otra cosa que la figura en su haber ya sería, por eso solo uno de los fenómenos más gigantescos que ha conocido la Historia del Mundo.

Sólo con eso Europa no se habría perdido; pero el campo maravilloso de nuestro Movimiento, iniciado por el puñado de hombres del primer día, el camino desde aquel momento hasta la llegada al Poder y desde esta fecha hasta hoy, no puede imaginarse ni comprenderse más que como una expresión de la voluntad y del favor de la Providencia para dar al Pueblo alemán y a toda Europa la posibilidad de oponerse con éxito a la más grande amenaza de todos los tiempos. 

Así pues, solo de nosotros dependerá comprender la significación y el sentido de esta guerra y llevar adelante la lucha que nos fue impuesta con la firmeza y la paciencia necesaria hasta que este Continente pueda considerarse definitivamente salvado. Todo lo que pueda sucedernos como reveses del Destino no es nada comparado con lo que habrán de sufrir todos si las hordas bárbaras del Este se abren camino sobre Europa. Caballeros alemanes defendieron el ideal de su fe lejos de su país y del mismo modo hoy nuestros soldados luchan en el espacio infinito del Este para salvar a Europa de la destrucción.

En cada vida humana, cada existencia perdida en esta lucha, asegurará la supervivencia de las generaciones del porvenir. Hasta donde me ha sido posible he tendido continuamente una mano de reconciliación al Mundo que nos rodea.

En el mes de julio de 1940, cuando fue rechazada mi última proposición de paz, se vio de un modo claro y evidente que cualquier repetición de este gesto por mi parte no sería interpretado más que como signo de debilidad, ya que los excitadores responsables de esta guerra no desean ni quieren en ningún caso la paz. El complot del Capitalismo Internacional y del Bolchevismo no es de ninguna manera una paradoja, sino un fenómeno natural, puesto que la fuerza propulsora de estos dos elementos es el Pueblo desde hace millares de años desgarrado por el odio, por las divergencias interiores, por la expoliación y la explotación económica y la destrucción política.

La Judería Internacional es el fermento de la descomposición de los Pueblos y de los Estados; lo fue en la antigüedad, lo sigue siendo hoy y lo será mientras los Pueblos no encuentren en sí mismos la fuerza necesaria para eliminar este microbio.

No debemos esperar en esta lucha gigantesca que la Providencia nos ofrezca fácilmente la victoria. Cada uno de nosotros y cada Pueblo somos débil y lo que es frágil se rompe. Por eso declaré el 1 de septiembre, que ni el tiempo ni la fuerza de las armas podrán hacer flaquear a la nación alemana.”


Adolf Hitler; discurso del 30 de enero 1943 con motivo del "10° aniversario de la toma del poder."







1 comentario:

  1. El capitalismo y comunismo bolchevique unieron fuerzas para desterrar en el olvido al mas grande Nacionalsocialista, Adolf Hitler. Aquel hombre llamado Hitler tenía sobrada cultura y sabia hablar y conversar amenamente con obreros, granjeros, campesinos, gente común de pueblo, habitantes urbanos, ilustres personajes de la política, deporte y arte, estadistas y altos funcionarios de distintos países del mundo, e intelectuales. Hasta la misma juventud le admiraba y él les proveía ánimos y palabras de inspiración, e igualmente le encantaba la presencia de niños, hablaba y jugaba con ellos en su modesta residencia y no se diga de los animales, especialmente los caninos. Él se mezclaba con incultos y eruditos, pobres y ricos, antiestéticas y bellas, presuntuosos y humildes. El conocía el arte de socializar, y hablaba con todos sin perjuicios ni complejos de ningún tipo.

    Este hombre vivirá en la memoria de aquellos que simpatizan y lo repudian, de los que le niegan cualquier aspecto benévolo en sus acciones, hasta con aquellos otros que lo estudian objetivamente. El comprendió la conspiración urdida en las más altas esferas del poder de la Alta Finanza Internacional y actuó.

    ¡Saludos!

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