miércoles, 24 de octubre de 2012

ADOLF HITLER 17 (color): "La ideología que nos domina es diametralmente opuesta a la de la Rusia soviética. Que cada Pueblo sea feliz a su manera. Pero, en el momento en que el Bolchevismo atraiga a Alemania a su órbita, seremos sus enemigos más encarnizados y más fanáticos."




LAS DIFERENCIAS ENTRE EL NACIONAL-SOCIALISMO Y EL COMUNISMO

"La ideología que nos domina es diametralmente opuesta a la de la Rusia soviética.

El Nacional-Socialismo es una doctrina que se refiere exclusivamente al Pueblo alemán. El Bolchevismo acentúa su misión internacional.

Nosotros los Nacional-Socialistas creemos que, en definitiva, el hombre puede solamente ser feliz dentro de su Pueblo. Estamos convencidos de que la felicidad y la actividad creadora de Europa, está indisolublemente unida a la existencia de un sistema de Estados nacionales independientes y libres. El Bolchevismo, predica la creación de un Imperio Mundial, en el cual habrá solamente secciones dependientes de una central internacional.

Nosotros los Nacional-Socialistas reconocemos a cada Pueblo el derecho de vivir su propia vida según sus necesidades e idiosincrasia. El Bolchevismo, en cambio, establece teorías doctrinarias que deben ser aceptadas por todos los pueblos, sin tomar en consideración su carácter particular, su peculiar naturaleza, sus tradiciones, etc.

El Nacional-Socialismo aboga por la solución de los problemas y tensiones sociales dentro de la propia nación con métodos conciliables con nuestras concepciones y tradiciones generales humanas, espirituales, culturales y económicas. El Bolchevismo predica la lucha de clases internacional, la revolución internacional y mundial con las armas del terror y de la violencia.

El Nacional-Socialismo lucha por el allanamiento y la conciliación de los antagonismos, y por la solidaridad de todos los habitantes, en favor de empresas comunes. El Bolchevismo enseña la abolición del pretendido dominio de una clase por la dictadura de la violencia de otra clase.

El Nacional-Socialismo no da importancia a una supremacía simplemente teórica de la clase trabajadora, sino anhela, en primera línea, mejorar en forma práctica las condiciones de vida de los trabajadores. El Bolchevismo lucha por la teoría de la dictadura del proletariado, y sacrifica por ella millones de hombres, e inapreciables valores de una cultura histórica; pero, en comparación con nosotros no consiguió nada más que un ínfimo nivel de vida de los trabajadores.

A nosotros los Nacional-Socialistas nos llena de admiración y de respeto cuanto de grande se ha realizado en el pasado, no sólo en nuestro Pueblo, sino también fuera de él. Nos complace pertenecer a una comunidad cultural europea que tan fuertemente imprimió su sello al mundo actual. El Bolchevismo rechaza esa obra cultural de la humanidad, y sostiene que, el comienzo de la verdadera historia de la cultura y de la humanidad debe buscarse en el día del nacimiento del Marxismo.

Nosotros los Nacional-Socialistas quizá discrepemos en algún punto de organización de nuestras instituciones religiosas. Pero no queremos jamás irreligiosidad y falta de fe, ni queremos que nuestros templos se conviertan en clubes o en cines. El Bolchevismo enseña el ateísmo y obra en consecuencia.

Nosotros los Nacional-Socialistas vemos en la propiedad privada una fase superior de la evolución económica, que regula la administración de lo producido de acuerdo con las diferencias de capacidades, y que, en conjunto, garantiza a todos las ventajas de un patrón más alto de vida. El Bolchevismo no sólo destruye la propiedad privada, sino que mata también la iniciativa particular.

De esta manera, Rusia, el mayor país agrícola del mundo, no ha podido evitar que mueran de hambre millones de sus habitantes. Semejante catástrofe en Alemania sería inconcebible, porque en Rusia corresponden 90 campesinos a diez habitantes de la ciudad, mientras que en Alemania corresponden solamente 25 campesinos a 75 habitantes. Esta enumeración podría proseguirse hasta lo infinito.

Nacional-Socialistas y Bolcheviques están convencidos de que entre ellos hay un abismo para siempre infranqueable. Además, entre ambos, hay más de 400 camaradas Nacional-Socialistas asesinados, otros miles de Nacional-Socialistas pertenecientes a otras organizaciones caídos al combatir contra revueltas de los Bolcheviques, miles de soldados y policías que fueron muertos o martirizados en defensa del Reich contra las eternas rebeliones Comunistas, y más de 43.000 heridos sólo dentro del partido Nacional-Socialista. Miles de ellos han quedado ciegos o lisiados para el resto de su vida.

En tanto que el Bolchevismo no sea más que una cuestión rusa, no nos interesa en lo más mínimo. Que cada Pueblo sea feliz a su manera. Pero, en el momento en que el Bolchevismo atraiga a Alemania a su órbita, seremos sus enemigos más encarnizados y más fanáticos."


Adolf Hitler; discurso del "21 de mayo de 1935."








2 comentarios:

  1. ¡Saludos!

    Excelsa alocución, una vez mas el soberano germano establece las cartas sobre la mesa sin titubear. Principiare mis consideraciones con la polémica traza del ateísmo que proclamaban los bolcheviques con una bestial persistencia sin precedentes en la historia. Encuadrar una doctrina teológica y de caracteres dogmáticos como un opiáceo, es y será siempre una muestra de obscurantismo del más elevado nivel de ingenuidad. Es literalmente inconcebible disociar su anexa irreligión orgánica de su teoría proletaria. En conexión con sus postulados inexorablemente materialistas. Su ideario no consiente valía alguna, a aquellas nociones que trasciendan la dimensión provisional en que el individuo se ha ubicado.

    El Nacionalsocialismo, por otra parte, encierra en sus rudimentos, un umbral que consolida la posición del creyente en la esfera religiosa, ya no en oposición a los privativos alicientes del Estado, sino en complementación suya. Aquel umbral que sistematiza su meollo alrededor de la substancial autonomía individual, será siempre suelo fecundo para que germine la actividad proselitista de los credos pertenecientes a las instituciones monoteístas especialmente las abrahámicas, como por ejemplo la cristiandad. Cada uno tendrá a su plena y entera disposición la autodeterminación para preparar de la manera más idónea, su ser, como mencionaría el Ministro del Aire, Göring… “Si ha estado en vigor alguna vez el principio de Federico el Grande de que cada uno sea bienaventurado a su modo… Para el Estado es completamente indiferente a cuál se adhiere el individuo. El Estado protegerá estas confesiones en sí".

    Ahora contrastemos los matices económicos de entrambos doctrinas, especialmente el derecho de la propiedad privada. Emprendo este análisis citando una expresión del honorable Doctor Paul Joseph Göbbels: – “Los hechos y la labor creadora son las mejores medidas para apreciar nuestro poder.” Las personas poseen una capacidad creadora espeluznante, por lo que no se les ha de suprimir por voluntad del Estado este bien de máxima importancia, pues si así ocurriera ello contraviniera a la naturaleza misma del hombre. Mientras seamos seres efímeros en cuya naturaleza se halla el precioso don de la creatividad, constituirá en nosotros el anhelo de mejorar, de crear cosas innovadoras, derivadas de la propia mente. Empero el espacio que ha de desenvolverse tendrá que responder a requisitos preliminares, uno de ellos es el libre albedrio para alentar la iniciativa. El marxismo afirma este principio: «todo pertenece a todos»; el derecho ilimitado de propiedad, repite la inscripción del templo de Mammón: «Todo pertenece a uno»; el nacionalsocialismo afirma: «A cada uno, lo suyo».

    El marxismo transgrede los principios económicos más básicos que fueron diseñados pensando en la sociedad en su conjunto, no solamente en un extracto de ella. Entresacare un adarme del famosísimo libro de Salvador Borrego, “Derrota Mundial”: …el bloque marxista sufre enormes desventajas económicas. La URSS dispone de más territorio y de más recursos naturales que ningún otro país, pero en 45 años de comunismo ni siquiera ha podido darle suficiente comida a su pueblo. Su progreso material no guarda proporción – y resulta insignificante y ridículo – con sus gigantescas riquezas naturales. Esto se debe a que el comunismo se basa en una economía Supercapitalista (supercapitalismo de Estado), eficaz para subyugar todas las actividades del hombre e impedirle movimientos de liberación, pero ineficaz para aumentar la productividad y la riqueza de cada habitante.” Mejor explicado no puede haber. Hay tantísimos puntos que ha tocado Hitler aquí pero ya lo dejare para otra ocasión para darle el tiempo merecido pues como sabemos una de las premisas del Nacionalsocialismo, es fundamentalmente la importancia que habremos de darle al trabajo. Sin afán de descuidar mis obligaciones concluyo estas dilucidaciones. Excelente artículo, gracias.

    ¡Muchos Saludos!

    ResponderEliminar
  2. ¡Saludos!

    Excelsa alocución, una vez mas el soberano germano establece las cartas sobre la mesa sin titubear. Principiare mis consideraciones con la polémica traza del ateísmo que proclamaban los bolcheviques con una bestial persistencia sin precedentes en la historia. Encuadrar una doctrina teológica y de caracteres dogmáticos como un opiáceo, es y será siempre una muestra de obscurantismo del más elevado nivel de ingenuidad. Es literalmente inconcebible disociar su anexa irreligión orgánica de su teoría proletaria. En conexión con sus postulados inexorablemente materialistas. Su ideario no consiente valía alguna, a aquellas nociones que trasciendan la dimensión provisional en que el individuo se ha ubicado.

    El Nacionalsocialismo, por otra parte, encierra en sus rudimentos, un umbral que consolida la posición del creyente en la esfera religiosa, ya no en oposición a los privativos alicientes del Estado, sino en complementación suya. Aquel umbral que sistematiza su meollo alrededor de la substancial autonomía individual, será siempre suelo fecundo para que germine la actividad proselitista de los credos pertenecientes a las instituciones monoteístas especialmente las abrahámicas, como por ejemplo la cristiandad. Cada uno tendrá a su plena y entera disposición la autodeterminación para preparar de la manera más idónea, su ser, como mencionaría el Ministro del Aire, Göring… “Si ha estado en vigor alguna vez el principio de Federico el Grande de que cada uno sea bienaventurado a su modo… Para el Estado es completamente indiferente a cuál se adhiere el individuo. El Estado protegerá estas confesiones en sí".

    Ahora contrastemos los matices económicos de entrambos doctrinas, especialmente el derecho de la propiedad privada. Emprendo este análisis citando una expresión del honorable Doctor Paul Joseph Göbbels: – “Los hechos y la labor creadora son las mejores medidas para apreciar nuestro poder.” Las personas poseen una capacidad creadora espeluznante, por lo que no se les ha de suprimir por voluntad del Estado este bien de máxima importancia, pues si así ocurriera ello contraviniera a la naturaleza misma del hombre. Mientras seamos seres efímeros en cuya naturaleza se halla el precioso don de la creatividad, constituirá en nosotros el anhelo de mejorar, de crear cosas innovadoras, derivadas de la propia mente. Empero el espacio que ha de desenvolverse tendrá que responder a requisitos preliminares, uno de ellos es el libre albedrio para alentar la iniciativa. El marxismo afirma este principio: «todo pertenece a todos»; el derecho ilimitado de propiedad, repite la inscripción del templo de Mammón: «Todo pertenece a uno»; el nacionalsocialismo afirma: «A cada uno, lo suyo».

    El marxismo transgrede los principios económicos más básicos que fueron diseñados pensando en la sociedad en su conjunto, no solamente en un extracto de ella. Entresacare un adarme del famosísimo libro de Salvador Borrego, “Derrota Mundial”: …el bloque marxista sufre enormes desventajas económicas. La URSS dispone de más territorio y de más recursos naturales que ningún otro país, pero en 45 años de comunismo ni siquiera ha podido darle suficiente comida a su pueblo. Su progreso material no guarda proporción – y resulta insignificante y ridículo – con sus gigantescas riquezas naturales. Esto se debe a que el comunismo se basa en una economía Supercapitalista (supercapitalismo de Estado), eficaz para subyugar todas las actividades del hombre e impedirle movimientos de liberación, pero ineficaz para aumentar la productividad y la riqueza de cada habitante.” Mejor explicado no puede haber. Hay tantísimos puntos que ha tocado Hitler aquí pero ya lo dejare para otra ocasión para darle el tiempo merecido pues como sabemos una de las premisas del Nacionalsocialismo, es fundamentalmente la importancia que habremos de darle al trabajo. Sin afán de descuidar mis obligaciones concluyo estas dilucidaciones. Excelente artículo, gracias.

    ¡Muchos Saludos!

    (Disculpe el doble comentario, ya me habia acostrumbrado a entrar bajo anonimo, pero entro en la cuenta)

    ResponderEliminar

¡SE AGRADECE SU APORTACIÓN A ESPEJO DE ARCADIA!